Nil Ojeda es uno de esos creadores de contenido que entendieron hace tiempo que ser influencer no consiste únicamente en acumular seguidores. La verdadera jugada está en convertir esa audiencia en una comunidad capaz de consumir productos, participar en campañas y, sobre todo, reaccionar.
Y Nil Ojeda lleva años explotando precisamente esa fórmula. Youtuber, creador de contenido y empresario, Ojeda ha construido alrededor de su personalidad un ecosistema que va mucho más allá de sus vídeos. Su principal proyecto empresarial es Milfshakes, una marca que comenzó vinculada a la moda y que posteriormente ha incorporado accesorios, objetos, colaboraciones y experiencias.
Pero junto al crecimiento también han llegado las polémicas.
¿Quién es Nil Ojeda?
Nil Ojeda nació en Barcelona y comenzó a hacerse conocido en YouTube con vídeos basados en retos, situaciones extravagantes y contenidos pensados para provocar una reacción inmediata.
Su estilo siempre ha estado bastante alejado del influencer tradicional que intenta mantener una imagen perfectamente controlada.
En su caso ocurre prácticamente lo contrario. La provocación, el humor, lo absurdo y la sensación de que cualquier cosa puede convertirse en contenido forman parte de su identidad.
En 2025, Modaes situaba su comunidad en alrededor de 4,8 millones de suscriptores en YouTube y 2,6 millones de seguidores en Instagram. Y esa audiencia es precisamente el verdadero activo de su negocio.
Milfshakes: de marca de ropa a negocio creativo
Nil Ojeda fundó Milfshakes en 2023.La empresa comenzó principalmente como una marca de moda, pero ha ido evolucionando hacia un modelo bastante más amplio. Actualmente Milfshakes trabaja con ropa, accesorios, objetos y lanzamientos especiales, además de funcionar como agencia creativa para su propia marca y para terceros.
Según Modaes, Ojeda es fundador y consejero delegado y posee la práctica totalidad del capital, mientras Juan Miguel Mínguez controla el 1%. Uno de los elementos fundamentales del modelo son los llamados drops. No se trata simplemente de poner una camiseta a la venta y esperar compradores.
La idea es crear un lanzamiento limitado, generar expectación y convertir la compra en parte de una experiencia. En algunos casos han sido prendas. En otros, figuras, llaveros, ambientadores, felpudos o productos completamente inesperados. La escasez y la gamificación forman parte de la estrategia.
Un negocio basado en la comunidad
Uno de los datos más llamativos sobre Milfshakes es la velocidad con la que algunos productos han conseguido venderse. Modaes informó en 2025 de que la empresa había vendido 40.000 productos durante 2024 y que esperaba alcanzar unos 2,5 millones de euros de facturación en 2025. Para 2026, la compañía se había marcado como objetivo llegar hasta los 5 millones de euros.
Estos datos ayudan a entender algo importante. Nil Ojeda no es solamente alguien que promociona productos de una empresa.
Él mismo forma parte del mecanismo comercial. Su comunidad recibe un producto, lo comparte, genera conversación y vuelve a alimentar las redes sociales. El cliente se convierte también en parte de la publicidad.
La polémica de los falsos descuentos del 99%
En julio de 2026 llegó una de las polémicas empresariales más importantes relacionadas con Nil Ojeda.
FACUA denunció ante la Dirección General de Consumo la tienda online de Milfshakes por una campaña que anunciaba descuentos de hasta el 99% en caso de que España ganara el Mundial. Según FACUA, la tienda habría incrementado previamente los precios de determinados productos para que, tras aplicar el descuento anunciado, terminaran quedándose aproximadamente en sus precios habituales.
La organización puso como ejemplo incrementos de precio de hasta más de 3.000 euros en algunos productos. 20minutos informó igualmente de la denuncia y señaló que, según FACUA, las prendas que habitualmente costaban entre 29 y 35 euros habrían llegado a mostrar precios inflados antes de aplicar la supuesta rebaja.
Aquí es importante separar una denuncia de una resolución. FACUA presentó la denuncia; eso no equivale por sí mismo a una resolución administrativa que declare a Nil Ojeda culpable de una infracción. Pero la polémica vuelve a poner sobre la mesa los límites de las estrategias de marketing basadas en la provocación.
El reto de los falsos ahogamientos
No es la primera vez que una acción relacionada con Nil Ojeda genera problemas fuera de internet. En 2024, el Ayuntamiento de Alicante llevó a la Fiscalía un reto relacionado con su marca en el que se animaba a participantes a fingir ahogamientos delante de socorristas.
El objetivo era conseguir un premio de productos de Milfshakes. Según informó El Confidencial, varios jóvenes participaron en las simulaciones y los servicios de socorrismo tuvieron que intervenir, algo que el Ayuntamiento consideró peligroso porque podía dificultar la atención ante una emergencia real.
El caso terminó generando una disputa entre el consistorio y el influencer y abrió un debate bastante más serio que una simple polémica de redes: ¿hasta dónde puede llegar un creador para conseguir contenido?
La polémica de Lola Lolita
Otro episodio muy comentado fue el vídeo de la serie 21 días entre millonarios, protagonizado entre otros por Lola Lolita. El contenido mostraba a la influencer en una actitud exageradamente clasista y materialista, algo que provocó una fuerte reacción en redes sociales.
Lola Lolita posteriormente explicó que estaba interpretando un personaje y pidió disculpas por el resultado. Nil Ojeda defendió el planteamiento y explicó que la actitud de Lola formaba parte de la idea del vídeo.
El episodio es interesante porque resume bastante bien una de las características del contenido de Ojeda: la frontera entre personaje, provocación y realidad puede resultar deliberadamente difusa. Y cuando una parte de la audiencia no interpreta la escena como una ficción, la polémica se convierte en contenido adicional.
Provocar también forma parte del negocio
Aquí está probablemente una de las claves para entender a Nil Ojeda. No todas sus polémicas son necesariamente un problema para su modelo de negocio.
En determinados casos, la controversia puede generar: Más comentarios → más publicaciones → más visualizaciones → más conversación → más notoriedad.
Es una dinámica habitual en las redes sociales. El problema aparece cuando la búsqueda de atención termina afectando a terceros, servicios públicos, consumidores o personas que no forman parte del contenido. Y precisamente ahí es donde algunas de las acciones de Ojeda han generado las mayores críticas.
Milfshakes quiere separarse de Nil Ojeda
Paradójicamente, mientras el influencer es una parte fundamental del origen de Milfshakes, la empresa también ha comenzado a trabajar para que la marca pueda funcionar cada vez más independientemente de él.
Modaes explicó en 2025 que la compañía estaba reduciendo progresivamente la presencia de Ojeda en las redes sociales de Milfshakes y retirando productos directamente vinculados con su figura. El objetivo era que la marca pudiera crecer y entrar en mercados internacionales sin depender exclusivamente de la imagen de su fundador.
La estrategia tiene bastante sentido empresarial. Una marca que depende completamente de una persona corre el riesgo de crecer al mismo ritmo que esa persona… pero también de caer con ella.
¿Hacia dónde va Nil Ojeda?
La evolución de Milfshakes demuestra que el proyecto de Nil Ojeda ya no puede entenderse únicamente como un canal de YouTube. La empresa ha realizado colaboraciones con otras marcas y ha utilizado acciones presenciales como parte de su estrategia.
En 2026, por ejemplo, Milfshakes colaboró con Starbucks en una campaña basada en partidas de ajedrez presenciales en varias ciudades españolas, con un número limitado de tableros como premio. Es una evolución interesante: pasar de vender simplemente productos a vender experiencias alrededor de una comunidad. Y probablemente ahí esté el verdadero negocio.
Nil Ojeda: mucho más que un youtuber
Nil Ojeda ha construido una fórmula bastante particular. Primero consiguió audiencia. Después convirtió esa audiencia en comunidad. Y finalmente intentó convertir la comunidad en negocio. Milfshakes es el ejemplo más evidente.
Pero las polémicas también forman parte de la historia porque algunas de sus campañas han utilizado precisamente aquello que mejor funciona en internet: provocar una reacción.
El reto para cualquier creador que crece hasta convertirse en empresario es evidente: cuando tienes millones de personas mirando, una broma deja de tener exactamente las mismas consecuencias que cuando la haces con tus amigos.
Y Nil Ojeda lleva varios años explorando ese límite.
