Hay algo que ha cambiado en Internet. Durante años, una polémica podía durar 24 horas. Un influencer pedía disculpas, publicaba una fotografía en Instagram y, unos días después, prácticamente todo había quedado olvidado.
Pero este concepto conocido “funa” ha evolucionado. Hoy una polémica puede convertirse en tendencia, provocar miles de unfollows, hacer que una marca rompa una colaboración e incluso terminar en los tribunales.
El verano de 2026 ha vuelto a poner el fenómeno encima de la mesa. Las críticas contra creadores como RoRo, Violeta Mangriñán, Carliyo El Nervio o El Xokas han alimentado incluso el debate sobre si existe una supuesta “caída de los influencers”. Pero las funas no son nuevas.
Estas son 10 de las polémicas más sonadas protagonizadas por influencers y creadores españoles, desde la época dorada de YouTube hasta el actual reinado de TikTok.
1. El Xokas y la polémica que acabó costándole una marca
Si hay una polémica reciente que demuestra que una funa puede tener consecuencias comerciales reales, es la de El Xokas. En julio de 2026, Burger King decidió romper su colaboración con el streamer después de varias declaraciones realizadas en directo que generaron críticas por su contenido machista, racista y clasista.
La situación se agravó cuando el creador hizo comentarios despectivos hacia un espectador y presumió de sus ingresos en una colaboración con la propia cadena. Burger King terminó retirando de su web el menú promocional asociado al streamer y aseguró que sus declaraciones no representaban los valores de la compañía.
La polémica fue especialmente significativa por una razón: la funa dejó de ser solamente una discusión en redes y llegó directamente al terreno empresarial. Y para un influencer, eso puede doler bastante más que perder seguidores.
2. RoRo: de fenómeno viral a una de las influencers más cuestionadas
RoRo es probablemente uno de los mejores ejemplos de cómo puede cambiar la percepción pública de una influencer en muy poco tiempo. Su personaje basado en cocinar y preparar cosas para su pareja se convirtió en uno de los grandes fenómenos de TikTok.
Pero también generó críticas desde diferentes frentes. Primero fueron quienes cuestionaban la imagen excesivamente tradicional que transmitían sus vídeos. Después llegaron otras polémicas relacionadas con comentarios antiguos y, durante 2026, acusaciones en redes sobre cuestiones como supuestas similitudes de contenido y un comentario antiguo en Instagram que fue interpretada como xenófobo.
RoRo llegó a disculparse públicamente por sus comentarios sobre Perú y explicó que se trataba de declaraciones realizadas cuando era más joven. El caso de RoRo resulta interesante porque demuestra que la cultura de la cancelación también puede afectar a quienes aparentemente habían construido una imagen casi perfecta.
3. Violeta Mangriñán y el polémico mensaje sobre el Ramadán
En febrero de 2026, Violeta Mangriñán protagonizó otra de las grandes polémicas del año. La influencer compartió una imagen relacionada con un plato de jamón acompañada de un mensaje de “Feliz Ramadán”. La publicación fue interpretada por numerosos usuarios como una burla hacia esta celebración religiosa.
Las críticas fueron inmediatas. Mangriñán terminó pidiendo disculpas y aseguró que no pretendía faltar al respeto a ninguna religión. También denunció que ella y su familia habían recibido amenazas y que su negocio había sufrido malas reseñas a raíz de la polémica.
Aquí aparece uno de los grandes problemas de las redes sociales: una publicación puede tardar diez segundos en hacerse, pero sus consecuencias pueden durar semanas, meses o años.
4. Carliyo El Nervio y el eclipse que incendió TikTok
En agosto de 2026 vivimos otra de las grandes funas del verano. Carlos García, conocido en redes sociales como Carliyo El Nervio, publicó un vídeo en TikTok cuestionando el enorme protagonismo que había adquirido el eclipse solar del 12 de agosto.
Su comentario fue interpretado por muchos usuarios como una teoría conspirativa o una insinuación de que el fenómeno servía para distraer la atención de otros problemas de España. La reacción fue enorme.
El propio creador tuvo que publicar posteriormente otro vídeo para aclarar sus palabras y explicar que nunca había afirmado que el Gobierno hubiera provocado el eclipse. Lo curioso es que la polémica terminó convirtiéndose en uno de sus contenidos más virales.
Y ahí aparece una paradoja de las funas: puedes conseguir más atención precisamente cuando una parte de Internet está intentando que nadie te preste atención.
5. Erola Jons y su choque con el mundo del ciclismo
La polémica de Erola Jons es diferente porque ocurrió fuera de su entorno habitual. La Vuelta a España 2026 contó con la influencer catalana, que acumula millones de seguidores, para intentar acercar la competición a nuevas audiencias.
El problema llegó durante las primeras etapas. Jons utilizó su habitual estilo de humor y coqueteo con algunos ciclistas, incluido Tadej Pogačar. Algunas de sus intervenciones fueron consideradas inapropiadas y generaron una enorme reacción en redes. El equipo UAE llegó a pedir a la organización que cualquier contacto de la influencer con sus corredores tuviera autorización previa.
La Vuelta decidió mantenerla en la cobertura, pero sin tener acceso a los ciclistas. El caso se convirtió además en un ejemplo perfecto del llamado rage bait: contenido que genera indignación y consigue una enorme cantidad de interacción precisamente gracias a las reacciones negativas.
6. Naim Darrechi: cuando las polémicas se acumulan
Mucho antes de la actual oleada de funas, Naim Darrechi ya era uno de los influencers españoles más controvertidos. El mallorquín protagonizó varias polémicas relacionadas con declaraciones sobre relaciones sexuales, comentarios machistas y enfrentamientos con la policía.
En 2021, sus declaraciones sobre mantener relaciones sin preservativo y engañar a sus parejas sobre su supuesta esterilidad provocaron una enorme reacción pública. El Govern balear anunció entonces acciones legales contra él por posibles delitos relacionados con esas declaraciones.
Años después, Darrechi continuaba siendo uno de los creadores españoles más polémicos. En 2024 llegó incluso a cerrar sus cuentas de redes sociales tras perder un combate de boxeo frente al mexicano Luis Pride, cumpliendo una apuesta que ambos habían acordado.
Sus relaciones de pareja también han dado mucho que hablar y no precisamente para bien. Mar Lucas, que tuvo una relación con el mallorquín, ha sido una de las más críticas con Naim, a quién incluso le dedicó una canción.
Su caso demuestra que algunas funas no son un episodio aislado, sino una sucesión de polémicas que termina formando parte de la propia imagen pública del creador.
7. ReSet y las galletas con pasta de dientes
Si hablamos de las grandes polémicas de la primera generación de YouTube español, es imposible no mencionar a ReSet. En 2017 publicó un vídeo en el que entregaba a un hombre sin hogar unas galletas a las que había sustituido el relleno por pasta de dientes.
El vídeo provocó una reacción inmediata. La Guardia Urbana denunció al joven ante la Fiscalía y posteriormente un juzgado de Barcelona lo citó como investigado por un posible delito relacionado con el trato degradante.
Aquella polémica fue mucho más que una simple discusión en Twitter. Terminó convirtiéndose en uno de los primeros grandes ejemplos de cómo el contenido diseñado para conseguir visitas puede cruzar límites muy difíciles de justificar cuando hay personas vulnerables de por medio.
8. MrGranBomba y el famoso “caranchoa”
Hay palabras que forman parte de la historia de Internet español. “Caranchoa” es una de ellas. En 2016, el youtuber MrGranBomba grabó una broma con cámara oculta en la que insultaba a un repartidor mientras le preguntaba por una dirección. El repartidor respondió dándole una bofetada.
El vídeo se convirtió en un fenómeno viral y generó una reacción enorme contra el creador. La historia acabó incluso en los tribunales. En 2023, la Audiencia de Alicante confirmó una condena civil contra Sergio Soler por vulnerar el honor y la imagen del repartidor y estableció una indemnización de 20.000 euros por daños morales.
El caso terminó siendo mucho más grande que aquella bofetada. De hecho, tras el incidente, MrGranBomba, que tenía centenares de miles de seguidores en Youtube, dejó de compartir vídeos. En esencia, fue uno de los primeros debates masivos sobre qué derecho tiene un creador a convertir a una persona que no quiere participar en protagonista de su contenido.
9. Wismichu y la guerra eterna con Dalas Review
Antes de que las polémicas de TikTok dominaran Internet, YouTube ya tenía sus propias guerras. Y pocas fueron tan intensas como la protagonizada por Wismichu y Dalas Review. Durante años ambos mantuvieron un enfrentamiento público que generó millones de visualizaciones y acusaciones cruzadas.
En 2025, un juzgado de Barcelona rechazó una demanda de Dalas Review contra Wismichu por un vídeo en el que criticaba sus actitudes hacia sus parejas. El juez consideró que el vídeo se enmarcaba en la dinámica de conflicto que ambos habían mantenido durante años.
Pero Wismichu ya había protagonizado otra gran polémica años antes. En 2018 presentó en el Festival de Sitges la película Bocadillo, que resultó ser un enorme troleo. Parte del público reaccionó con abucheos y exigencias de devolución del dinero cuando descubrió la naturaleza del proyecto.
Internet acababa de descubrir algo que hoy conocemos perfectamente: la polémica también puede ser una estrategia de contenido.
10. Dalas Review y las consecuencias que llegaron a los tribunales
Y terminamos precisamente con Dalas. Su nombre lleva más de una década asociado a algunas de las guerras más intensas de YouTube español, pero una de sus polémicas más importantes terminó teniendo consecuencias judiciales.
En 2024, la Audiencia Provincial de Barcelona confirmó una condena civil contra Daniel Santomé, conocido como Dalas Review, por vulnerar el honor y la imagen de su exsuegro. La sentencia estableció una indemnización de 12.000 euros y confirmó la obligación de difundir el contenido de la resolución judicial.
Es importante diferenciar esto de una simple “funa”. Aquí no estamos hablando únicamente de usuarios criticando a un creador en redes sociales: existió una resolución judicial firme sobre una vulneración del derecho al honor y a la imagen. Y esa diferencia importa.
¿Las funas están acabando con los influencers?
En la mayoría de los casos no. De hecho, puede estar ocurriendo algo bastante más extraño. Las polémicas genera atención y aumentan el engagement de las cuentas.
Una creadora como Fabiana Sevillano ha defendido precisamente esta idea en 2026: una funa no necesariamente destruye a un influencer porque incluso la atención negativa puede convertirse en engagement.
Pero algo sí parece estar cambiando. Según datos difundidos en 2026 a partir del estudio de AIMC, el 69,8 % de los seguidores de influencers considera que existe abuso o uso de publicidad encubierta, mientras que un 45,7 % cree que la credibilidad de estos perfiles ha disminuido.
Quizá por eso la pregunta ya no sea: “¿A quién vamos a cancelar hoy?” Quizá la pregunta importante sea otra: “¿Por qué seguimos convirtiendo cada polémica en entretenimiento?”
Porque las funas pueden castigar. Pueden servir para señalar comportamientos realmente graves. Pero también pueden convertirse en una trituradora que transforma cualquier error, comentario desafortunado o diferencia de opinión en un espectáculo colectivo.
Y ahí está la contradicción de Internet. Queremos influencers más responsables.Pero, a su vez, también somos nosotros quienes hacemos virales sus errores. Quizá la verdadera caída de los influencers no sea que desaparezcan. Quizá sea que dejemos de creer que todo lo que hacen merece nuestra atención.
