Las mayores campañas promocionales de influencers: ¿cuánto han llegado a cobrar?

Influencer realizando una campaña publicitaria para una marca

Hablar de publicidad con influencers es hablar de un mercado en el que las cifras pueden parecer completamente desproporcionadas. Una publicación de Instagram, un vídeo de TikTok o una campaña de varias semanas puede costar a una marca desde unos pocos cientos de euros hasta millones. Y cuanto mayor es la audiencia, mayor puede ser el precio de acceder a ella.

Pero hay una diferencia importante: no existe una tarifa oficial para los influencers. Las cantidades dependen del número de seguidores, las visualizaciones, la interacción, el sector, la exclusividad, los derechos de uso del contenido y, sobre todo, de la capacidad del creador para generar resultados.

Por eso, cuando hablamos de “lo máximo que han cobrado”, muchas cifras que circulan por internet son estimaciones y no contratos publicados. Aun así, algunos casos permiten hacerse una idea de hasta dónde ha llegado este negocio.

Cristiano Ronaldo: millones por una publicación

Si hay un nombre que representa el extremo de este mercado es Cristiano Ronaldo. Aunque es principalmente futbolista y no un influencer en el sentido tradicional, su enorme presencia en redes sociales lo ha convertido también en uno de los perfiles publicitarios más valiosos del mundo.

Forbes España publicó que Ronaldo podía ingresar alrededor de 2,397 millones de dólares por una publicación patrocinada, situándolo por delante de Kylie Jenner y Lionel Messi en esa estimación.

Otras estimaciones publicadas posteriormente han situado la cifra incluso por encima de los tres millones de dólares por publicación. People, citando estimaciones de Forbes y CNN, señaló en 2025 una cantidad de aproximadamente 3,23 millones de dólares por post patrocinado.

Eso significa que una única publicación publicitaria en su cuenta puede tener un valor equivalente al salario anual de muchas personas. Y aquí aparece una cuestión importante: estas cifras no significan necesariamente que una marca concreta haya pagado exactamente esa cantidad. Son estimaciones del valor o tarifa publicitaria del perfil.

Kylie Jenner: el fenómeno Kardashian

Antes de que otros grandes perfiles la superaran en algunas clasificaciones, Kylie Jenner fue durante años uno de los nombres más cotizados de Instagram. En 2018, Hopper HQ estimaba que podía cobrar alrededor de un millón de dólares por publicación patrocinada.

La cifra resulta todavía más llamativa si tenemos en cuenta que se trataba de una única publicación y no de una campaña completa. Con Kylie, además, existe una particularidad: muchas de sus colaboraciones están relacionadas con sus propios negocios y productos de belleza. Es decir, no siempre estamos ante la clásica situación de “una marca paga a una influencer para que enseñe un producto”. Ella misma ha construido marcas alrededor de su audiencia.

Dwayne Johnson: más de un millón por publicación

Otro de los grandes nombres del mercado publicitario en Instagram es Dwayne Johnson, conocido como The Rock. En 2020, El País recogía las estimaciones de Hopper HQ y señalaba que Johnson podía superar el millón de dólares por publicación patrocinada, mientras que Kylie Jenner rondaba los 986.000 dólares.

La evolución resulta interesante porque demuestra que el precio de un perfil no depende exclusivamente de ser “influencer” en el sentido clásico. Una celebridad con una enorme audiencia y una fuerte capacidad de prescripción puede competir directamente en este mercado.

Selena Gomez y las cifras millonarias

Selena Gomez también ha aparecido durante años entre los perfiles con mayor capacidad de monetización en Instagram. En clasificaciones anteriores llegó a situarse en torno a los cientos de miles de dólares por publicación y posteriormente las estimaciones crecieron considerablemente.

En 2018, por ejemplo, Hopper HQ calculaba unos 800.000 dólares por publicación. Las cantidades publicadas en años posteriores han sido todavía mayores, aunque nuevamente hay que distinguir entre una tarifa estimada y lo que una determinada marca haya pagado realmente.

¿Y cuánto cobran los influencers españoles?

Aquí las cifras bajan considerablemente respecto a las grandes celebridades internacionales, pero siguen siendo importantes. Un informe publicado por RTVE en 2022, basado en datos de Influencer Marketing Hub, situaba las tarifas estimadas de algunos de los grandes nombres españoles en miles de euros por publicación.

Por ejemplo:

  • Paula Echevarría: entre 6.000 y 10.000 euros por publicación.
  • Dulceida: entre 5.000 y 8.000 euros.
  • María Pombo: entre 3.500 y 5.700 euros.
  • Laura Escanes: entre 2.700 y 4.500 euros.

Son cifras de referencia correspondientes a aquel periodo y no tarifas oficiales actuales. Y esto es importante porque el mercado ha cambiado muchísimo desde entonces.

El mercado español también ha crecido

El negocio de los influencers en España ha experimentado una fuerte expansión. Un estudio de IAB Spain y Primetag publicado en 2025 analizó más de 184 millones de publicaciones de Instagram y TikTok y contabilizó unos 207.000 creadores con más de 10.000 seguidores.

El informe señalaba además un crecimiento del 40 % del negocio respecto a 2023. Es decir, cada vez hay más creadores compitiendo por campañas y también más marcas utilizando este canal. Y eso ha provocado que el mercado se haya profesionalizado.

No siempre cobra más quien tiene más seguidores

Aquí está una de las grandes confusiones. Una cuenta con diez millones de seguidores no necesariamente es más rentable para una marca que otra con un millón.

Las agencias y anunciantes pueden analizar cuestiones como:

  • Visualizaciones.
  • Interacciones.
  • Comentarios.
  • Porcentaje de seguidores reales.
  • Perfil demográfico de la audiencia.
  • Países donde se encuentran los seguidores.
  • Temática del contenido.
  • Historial de campañas.
  • Capacidad para generar ventas.

En otras palabras, tener muchos seguidores ayuda, pero no lo es todo.

Un creador especializado en belleza puede resultar mucho más interesante para una marca de cosmética que una celebridad con una audiencia mucho mayor pero menos relacionada con ese producto.

El ejemplo de Montoya

En España también hemos visto cómo una explosión de popularidad puede transformar rápidamente el precio publicitario de una persona. En 2025, tras su enorme repercusión mediática, el influencer marketing manager Miguel Ramírez estimó para LOS40 que Montoya podía estar cobrando entre 10.000 y 15.000 euros por publicación, pudiendo llegar a unos 20.000 euros.

El medio señaló además que había realizado varias colaboraciones publicitarias en un periodo relativamente corto, aunque estas cantidades eran estimaciones de un profesional y no contratos publicados.

Es un buen ejemplo de cómo funciona este mercado: una persona puede pasar de ser prácticamente desconocida para las grandes marcas a convertirse en un perfil publicitario extremadamente atractivo en cuestión de semanas.

La Velada también mueve grandes cantidades

Otro ejemplo del valor económico de los grandes creadores en España es La Velada del Año, organizada por Ibai Llanos. No se trata exactamente de una campaña publicitaria tradicional, pero sirve para entender el valor que puede alcanzar la exposición de un influencer.

En 2025, un talent manager consultado por LOS40 estimó que una participante como Roro podría situar su caché para el evento entre 30.000 y 60.000 euros, aunque no existía una cifra oficial publicada por la organización. El mismo experto explicaba que las marcas patrocinadoras también pueden participar en la financiación de las acciones asociadas al evento.

Es decir, el dinero no siempre aparece en forma de un simple “te pago X por subir una foto”.

Una campaña puede valer mucho más que un post

Aquí está probablemente la diferencia más importante. Una campaña de influencer puede incluir:

Una publicación + varias stories + vídeos + TikToks + asistencia a un evento + exclusividad + derechos de utilización de la imagen.

En ese caso, la factura puede multiplicarse. Por ejemplo, una marca puede querer utilizar durante varios meses un vídeo creado por un influencer en sus propios anuncios. Eso tiene un coste diferente a simplemente pagar para que el creador publique el contenido en su perfil.

También puede existir una cláusula de exclusividad que impida al influencer trabajar con marcas competidoras durante un determinado periodo. Por eso es imposible establecer una tabla universal de “precio por publicación”.

¿Cuál ha sido la campaña más cara de un influencer?

La respuesta no es tan sencilla como parece. Las grandes marcas y las celebridades no suelen hacer públicos todos sus contratos. Además, las cantidades que aparecen en medios pueden ser:

  • Tarifas estimadas.
  • Promedios.
  • Valor publicitario estimado.
  • Honorarios por publicación.
  • Honorarios por una campaña completa.
  • Contratos de varios años.

Por eso, afirmar que una persona concreta ha recibido exactamente una cantidad determinada requiere disponer del contrato o de una declaración fiable del propio protagonista.

En el caso de Cristiano Ronaldo, por ejemplo, existen estimaciones que superan los 3 millones de dólares por publicación, pero eso no significa que cada post patrocinado que haya realizado haya tenido necesariamente ese precio.

Las cifras que se ven en redes no siempre cuentan toda la historia

El influencer marketing se ha convertido en una industria enorme, pero también en un mercado bastante opaco.

Muchas veces vemos titulares del tipo:

“Este influencer cobra 50.000 euros por publicación”.

Lo que no sabemos es si esos 50.000 euros corresponden realmente a una publicación, a un paquete de contenidos, a una campaña de varias semanas o a una estimación realizada por una agencia.

Y existe otra cuestión: lo que cobra el influencer no es necesariamente lo que cuesta la campaña a la marca.

Una campaña puede incluir agencia, producción, desplazamientos, derechos de imagen, publicidad pagada y otros costes.

Del post patrocinado al negocio multimillonario

La evolución del influencer marketing ha sido espectacular. Hace años, una colaboración consistía básicamente en enviar un producto a una persona con muchos seguidores y pedirle que lo enseñara.

Hoy existen campañas con contratos, agencias, exclusividades, métricas, objetivos de ventas, códigos de descuento, enlaces de afiliación y derechos de explotación del contenido. Y en la parte más alta del mercado, las cantidades pueden alcanzar cifras millonarias.

Cristiano Ronaldo, Kylie Jenner, Selena Gomez o Dwayne Johnson representan el extremo internacional de un modelo que también ha transformado completamente el mercado español.

Porque detrás de una simple foto publicada en Instagram puede existir una campaña que haya costado miles, cientos de miles o, en los casos más extremos, millones. Y probablemente esa sea la parte del negocio influencer que más sorprende a quienes todavía piensan que todo consiste simplemente en recibir productos gratis.

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