La principal fuente de ingresos de los influencers son las campañas promocionales de todo tipo de marcas, sin embargo, una de las principales críticas de los usuarios es que, en muchas ocasiones, los creadores de contenido no usan estos artículos en su día a día. Es importante considerar que la principal razón por la que acceden a este tipo de contenido radica en el dinero que reciben por hacer la acción, de modo que no significa que estén alineados al 100% con aquello que promocionan.
Tengamos en cuenta que la marca paga al influencer por la promoción, no por el hábito, así como también es materialmente imposible que las influencers hagan uso habitual de múltiples productos de maquillaje, teléfonos móviles o colchones. Otro detalle que conviene aclarar que, en la mayoría de casos, las acciones promocionales están guionizadas por la marca y la experiencia que nos ofrecen es actuación.
Ejemplos de influencers que no usan lo que promocionan
Son muchos y variados los ejemplos que podemos encontrar cuando hablamos de influencers que «no predican con el ejemplo». Uno de los ejemplos más sonados y que supuso una polémica muy grande fue cuando Marta Pombo anunció las tortitas Foodspring en 2020, ya que, después de promocionarlas, subió un vídeo donde afirmaba que «No podía decir que sabían a dieta… no podía dejar así a la marca, ¿me entendéis? Tenía que decir algo positivo”. Queda claro que Marta Pombo no es una consumidora habitual de estas tortitas.
Hay que hablar también de influencers que han tenido problemas por promocionar artículos de dudosa calidad. Por ejemplo, Sofia Suescun, Rocío Camacho y Sandra Pica fueron denunciadas por FACUA por hacer una campaña publicitaria de un modelo de leggins con efectos sanitarios, ya que aseguraban que ayudaba a eliminar la celulitis y la retención de líquidos. Algo parecido sucedió con Marta de Lola y Lucía Sánchez, que promocionaban un tipo de blanqueadores dentales y afirmaban que «era lo mismo que un blanqueamiento dental en una clínica».
Las estafas también pueden afectar a los influencers y una de las más conocidos es la promoción de 7vuelos, una empresa que, supuestamente, se dedicaba a ofrecer paquetes de viaje con un precio sensiblemente inferior al resto de empresas del sector. Influencers como Adara Molinero colaboraron con la promoción de esta empresa y resultó ser una estafa, afectando a decenas de personas.
Uno de los últimos ejemplos de influencers que no usan los artículos que promocionan nos llega de la mano de Inés García, creadora de contenido que ha ganado muchos seguidores en los últimos meses tras confirmarse como pareja del futbolista Lamine Yamal. Inés es embajadora de la marca de móviles Oppo pero, en su día a día, utiliza iPhone. Por ello, en ocasiones ha tenido que tapar la cámara de su modelo de iPhone para no cabrear a sus «jefes». En este sentido, mencionaremos a Rafa Nadal como un deportista fiel a aquello que promociona. El tenista de Manacor, imagen visible de Kia, se deja ver habitualmente con vehículos de esta marca.

